ACCIDENTE DE LOS ROQUES: UN CASO SIN RESOLVER

Pasadas las 9:00 a.m. del 4 de enero de 2008, ocho italianos, tres venezolanas y un suizo iniciaron un viaje de turismo hacia el archipiélago Los Roques, ubicado al norte de Venezuela. Buscando disfrutar de unos días de descanso, encontraron un trágico desenlace. Junto a ellos se encontraban el piloto de la aeronave, Esteban Bessil, y el copiloto, Osmel Ávila.
Todo estaba según lo previsto. La aeronave despegó a tiempo y sin inconvenientes, pero a las 9:38 a.m. el piloto, Esteban Bessil, comunicó una emergencia a la torre de control del archipiélago: los dos motores de la avioneta LET-410, propiedad de la compañía Transaven, estaban apagados. En esa comunicación, el piloto informó su intención de realizar un amarizaje y dio su ubicación: a 16 millas de Los Roques y a 8 millas de la barrera coralina.
Ese fue el último contacto que se tuvo con la avioneta aquella mañana. De esa comunicación no existe una grabación; única posibilidad de conocer la traza del lugar exacto donde la aeronave reportó la emergencia. Según denuncias de los familiares de las víctimas, de los dos radares que hay en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, uno no graba y el que podría grabar las trazas de los aviones, no estaba operativo aquella mañana.
Una vez recibida la llamada de emergencia, las alarmas de los organismos de rescate se dispararon. Sin embargo, familiares de los pasajeros sostienen que las acciones de búsqueda de la avioneta no se hicieron de forma óptima, pues los helicópteros del SAR, especializados para las actividades de búsqueda y salvamento, no se encontraban en el aeropuerto de Maiquetía, sino que habían sido trasladados al aeropuerto de Santo Domingo del Táchira para prestar apoyo a la misión humanitaria que, cuatro días después, devolvió la libertad a dos ex rehenes de las FARC.
A pesar de estas denuncias, para el Director de Protección Civil en el momento, Antonio Rivero, los tiempos previstos para la búsqueda sí se cumplieron. “La búsqueda de superficie se hizo con los tiempos establecidos, realmente se ha hecho en forma eficiente”, acotó.
Aeronaves privadas, helicópteros de la Fuerza Armada Nacional e incluso aviones de la propia empresa Transaven iniciaron las labores de búsqueda de la avioneta desaparecida. Pero las acciones no fueron fructíferas, al no tener conocimiento del punto exacto donde se produjo el impacto, las primeras búsquedas fueron prácticamente a ciegas.
A pesar de los esfuerzos realizados por las autoridades, a casi un año del accidente, todavía no se han encontrado los restos de la avioneta siniestrada ni tampoco se conocen con exactitud las razones por las que 14 personas perdieron la vida.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: